Conectarse

Recuperar mi contraseña

¿Quién está en línea?
En total hay 1 usuario en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 1 Invitado

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 21 el Sáb Mayo 02, 2015 2:32 pm.
Últimos temas
» OUAT Afiliacion Elite Foro Mudado!
Vie Jul 04, 2014 5:36 am por Invitado

» Once upon a time {confirmación élite}
Mar Abr 15, 2014 10:20 am por Invitado

» Directorio Looking For You } Cambio de Boton
Lun Mar 31, 2014 6:04 pm por Invitado

» Cierre del Foro
Mar Mar 25, 2014 4:08 pm por Piper L. Wagner

» Enjoy The Silence |Libre|
Lun Mar 17, 2014 10:29 pm por Antoinette Lespérance

» [Normal] Dorian Gray P.A
Lun Mar 17, 2014 8:06 pm por Invitado

» The Oncoming Storm - Confirmación Normal
Lun Mar 17, 2014 7:50 pm por Invitado

» Fallen Empires... A. normal [Confirmacion]
Lun Mar 17, 2014 6:59 pm por Thomas M. Rotten

» Someone looks at You - Afiliación Elite
Dom Mar 16, 2014 7:13 pm por Invitado


Compañeros
hermanos
élite
London City RPGI am shadowhunter photo botoacuten2_zps1fa3517b.pngFruit of the poisonous tree
directorios

and we don't care about the old folks, talkin' about the old style — piper.

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

and we don't care about the old folks, talkin' about the old style — piper.

Mensaje por Pressia L. Mumford el Dom Feb 16, 2014 3:57 am

Apretó el subrayador entre sus labios, mirando con desespero aquella hoja a partes blanca y apartes naranja fosforito. Llevaba allí desde las nueve de la mañana, era domingo, y pensaba que se iba a volver completamente loca como siguiera allí dentro intentando aprenderse todo lo que en vida había hecho Descartes. Ya eran las cuatro y media de la tarde, hacía una hora que su madre le había traído la comida, un par de trozos de pizza y un poco de coca-cola para beber, apenas se había comido uno y había dejado por la mitad el otro.

Dejó el subrayador sobre el libro y se levantó de la silla, echándole un rápido vistazo a su habitación mientras en voz tan baja que casi ni ella misma lograba oírse, repetía como si de un mantra se tratase todas las partes de la duda metódica, un tema que le resultaba desesperante, en realidad Descartes en sí mismo era desesperante, ¿qué sentido tiene poner en duda el hecho de que la hierba es verde? Pues ese hombre lo hacía, porque para él nada era absolutamente verdad hasta que se demostrara. Desesperante. Se pasó una mano por el pelo, desde la frente, como si quisiera cogérselo en una coleta mas únicamente lo echó hacia atrás. Resopló. Se le volvió a pasar por la cabeza que podría estudiar con música, pero la última vez que lo intentó acabó dándoselas de estrella del rock y practicando el air guitar como si no hubiera mañana. Su cuarto era su lugar favorito en el mundo porque nadie, absolutamente nadie, la veía.

Su vista se paró en el skate de madera que estaba a un lado del armario, apoyado con las ruedas rojas sobresaliendo. Cada vez que lo veía recordaba lo hipster y caprichosa que había sido ahorrando para comprarse precisamente ese modelo y rogando a todos los dioses de Juego de Tronos para que nadie se lo llevara antes que ella. Sonrió al recordar que apenas había aprendido a tenerse en pie y que una vez, se cayó de tal manera, se rompió el brazo izquierdo. Fue entonces cuando le entró la nostalgia y mandó el examen final de filosofía a la mierda, total, era para el jueves, aún le quedaba tiempo.

Se subió con cuidado, agarrándose al armario; casi con miedo posó un pie en el suelo para darse impulso y a pesar de que iba lento ella se tambaleó, acabó tirándose sobre la cama y viendo con un mohín de circunstancias como el skate se estrellaba contra la pared. Esperaba que eso no invocara a su madre. Esperó alrededor de un minuto y como vio que la mujer no acudía, volvió a tomar el skate y a intentarlo de nuevo, colocándose en el centro de la habitación mirando hacia la cama; se agarró a ambos lados del patinete e intentó ponerse de pie, empero de nuevo su equilibrio se la volvió a jugar y trastabilló mas no llegó a caerse. Fue entonces cuando la nostalgia se hizo aún más fuerte.

Volvió a dejar el skate en su sitio, sin pensárselo dos veces abrió el armario y cogió unos pantalones cortos y una camiseta de Johnny Cash que metió dentro de estos, como le había visto hacer a las chicas de Tumblr; se calzó con unas Vans negras y decidió que iría al skate park, para recordar todas esas caídas y huesos que estuvo a punto de romperse. No se esperaba nada diferente a aquella valla gris con el gran cartel que anunciaba no sólo la demolición sino también la empresa que lo llevaría a cabo.

Le dio una patada de pura rabia.
¡Vaya mierda!—exclamó escupiendo las palabras.

Metió las manos en los bolsillos traseros del pantalón, se puso a silbar una canción como hacía cada vez que quería disimular y dando vueltas al recinto buscó un lugar por el que poder colarse dentro. No es que ella hubiera hecho algo para ayudar a los rebeldes, pero claramente estaba a su favor.  
avatar
Pressia L. Mumford

Mensajes : 63
Fecha de inscripción : 12/02/2014

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.